Standley Chasm es un hermoso y estrecho desfiladero con paredes masivas de roca roja que brillan como fuego cuando el sol las ilumina alrededor del mediodía; es realmente épico de presenciar.
Intenta programar tu visita entre las 11:30 a.m. y la 1 p.m. para disfrutar de la mejor luz (créeme, vale totalmente la pena). Hay una caminata corta y fácil desde el aparcamiento hasta el desfiladero —unos 10-15 minutos—, así que es súper accesible. También tienen una cafetería pequeña y genial allí, así que tómate un café o un tentempié antes o después de tu caminata. Hay una pequeña tarifa de entrada ya que está en tierra aborigen, pero ayuda a apoyar a la comunidad local y a mantener la zona. Consejo extra: trae agua y buenos zapatos para caminar si te apetece explorar los senderos cercanos; hay más que solo el desfiladero si tienes tiempo.