Enmarcado por acantilados escarpados y la escarpada costa norte, se encuentra Porto da Cruz, un pueblo adormecido perfecto para horas de relax lejos del bullicio. Aquí no hay playa de arena, pero sí un dramático paisaje volcánico contra el que el Atlántico a menudo ruge.
¿Lo más destacado? La antigua destilería de ron Engenho do Norte. En esta destilería tradicional, el aguardiente de caña de azúcar todavía se produce con tecnología a vapor; el aroma a melaza a menudo impregna el aire y, por supuesto, puedes probarlo.
Justo al lado del mar, la piscina de agua salada te invita con dos piscinas naturales y vistas sensacionales. Perfecta para un descanso refrescante si el mar está demasiado agitado. Hay una pequeña cafetería y suficiente espacio para relajarse, ideal también para familias.
Bueno saber:
– Las olas aquí son populares entre los principiantes de surf; hay una pequeña escuela de surf justo en la playa.
– Porto da Cruz es un lugar ideal para almorzar en un viaje por la costa norte. ¿Lapas frescas o una cerveza Coral fría con vistas al mar? Insuperable.
– El pueblo es el punto de inicio o final del sendero de Larano, uno de los caminos costeros más espectaculares de Madeira.
🚌 Cómo llegar: Los autobuses salen de Funchal y Machico. En coche, Porto da Cruz se puede integrar fácilmente en un recorrido por el norte.
🏊♂️ Piscina: Horario de apertura estacional, entrada pequeña (es mejor llevar efectivo).