La capital de la isla es una visita obligada para la cultura y las compras. ¡Pero también es muy fotogénica con muchos edificios coloridos, el tranvía icónico y una atmósfera increíble!
Puedes subirte al tranvía para ver más de la ciudad de una manera auténtica o explorar todos los edificios históricos y coloridos a pie, ya que Oranjestad no es tan grande.