Cala Portixol es una de esas calas mágicas cerca de Jávea donde la naturaleza, la belleza y la paz se unen. Ubicada entre Cap Prim y Cap Negre, esta playa de guijarros y rocas está enmarcada por acantilados medianos y densa vegetación mediterránea. El agua aquí es de un turquesa intenso, clara y tentadora, especialmente para hacer snorkel, kayak y explorar el mundo submarino. Lo que hace a Portixol aún más especial son las pequeñas casas blancas de pescadores con sus puertas azules ('barracas'), la isla justo frente a la costa y un relajado chiringuito (Cala Clemence) para tomar algo o un pequeño bocado. Dado que la playa está algo aislada y protegida (la isla ayuda a calmar las olas), nunca se siente demasiado concurrida (incluso en los días más cálidos), aunque el estacionamiento es limitado y es mejor llegar temprano.
Si buscas un lugar que se sienta natural, digno de Instagram sin perder su autenticidad, Cala Portixol te ofrece un día perfecto junto al mar.