El Monument to the Riberer se encuentra en el casco antiguo de Benissa, a pocos pasos del Ayuntamiento y la basílica.
Esta estatua es uno de esos lugares que me encanta mostrar a la gente porque es más que un simple monumento, es una historia congelada en piedra. Representa a los “riberers”, los hombres de Benissa que solían irse dos veces al año para trabajar en los arrozales a lo largo del River Xúquer. Partían a pie con cestas de comida y rezaban una oración antes de irse, esperando un regreso seguro.
La figura que ves aquí muestra ese momento exacto de despedida, cuando miraban hacia la torre de la iglesia y susurraban una oración. Cada primavera, durante las celebraciones de la Puríssima Xiqueta, los lugareños todavía se reúnen aquí con flores y música para honrar su memoria.
Para mí, es un lugar que conecta la vida diaria en Benissa con el coraje de generaciones pasadas. Tranquilo, significativo y muy local.