En un día caluroso y húmedo de verano japonés, no hay otro lugar donde preferiría estar que el Valle de Atera. Con una extensión de 6.2 km, este río alberga algunas de las aguas más claras y prístinas que encontrarás en Japón.
Se dice que, debido al contenido de rocas en el río, el agua siempre será cristalina y de un azul brillante, incluso después de una fuerte tormenta. Hay múltiples lugares para visitar en el camino, incluso si no planeas darte un chapuzón, pero si lo haces, ¡prepárate para el baño más refrescante de tu vida!
Comenzando en el puente y subiendo por el valle, hay varios buenos lugares para detenerse y disfrutar de todo. Mi favorito sería Kumaga Fuchi (Poza del Oso). Hay muchas rocas desde donde saltar, el agua es profunda y azul, y no es muy difícil salir una vez que terminas. Verdaderamente uno de los valles más impresionantes de Japón.
Cómo llegar Si viajas en coche, siéntete libre de conducir por la carretera del valle y detenerte en cualquier lugar, asegurándote de que haya suficiente espacio para que pasen otros coches. Si no te importa caminar todo el camino, hay un aparcamiento en la entrada del valle.
Si llegas en transporte público, toma el tren hasta la estación de Nojiri y camina 20 minutos hasta la entrada del valle.
En el mes de agosto, los coches no están permitidos; sin embargo, puedes tomar un autobús (que sale cada 30 minutos) para que te lleve a la cima del valle. Sigue lentamente el río a pie (6.2 km cuesta abajo), o toma el autobús de enlace de vuelta.