Las típicas casitas de Santana son uno de los símbolos más conocidos de Madeira y una parte inseparable de su identidad. Estas construcciones triangulares de madera con techos de paja ofrecen una ventana a la historia de la isla y muestran cómo la gente utilizaba los recursos naturales locales en el pasado.
Las casitas se construían principalmente con madera, que era fácilmente accesible en Madeira y ayudaba a mantener una temperatura agradable en el interior. El empinado techo de paja de paja de trigo o centeno proporcionaba protección contra la lluvia y, al mismo tiempo, aprovechaba los excedentes de los cereales.
Tradicionalmente, las casitas son blancas con marcos de ventanas y puertas azules y rojos, lo que les da un aspecto característico y fotogénico. En el interior, solo había un espacio habitable en la planta baja (cocina y dormitorio) y un pequeño almacén en el ático para productos agrícolas.
Puedes visitar el Núcleo de Casas Típicas de Santana, donde varias casitas cuidadosamente mantenidas están abiertas al público, un lugar ideal para comprender la arquitectura tradicional de Madeira y para tomar fotos icónicas.
Las casitas se encuentran en la plaza junto al ayuntamiento; solo hay unas pocas, por lo que la visita será bastante rápida. En una de ellas, puedes probar galletas tradicionales de Madeira y una excelente poncha. Justo enfrente hay una plaza donde se celebran regularmente pequeños mercados de agricultores. Aquí puedes comprar fruta local a excelentes precios.