Câmara de Lobos no debería faltar en tu itinerario. Representa todo lo verdaderamente madeirense. Desde barcos de pesca, pasando por bares con poncha y nikita, hasta restaurantes con espetada. Pasea por las sinuosas calles del pequeño centro o siéntate en uno de los bares a tomar una poncha (bebida tradicional de ron blanco, zumo de frutas y miel).
Fue el primer asentamiento fundado en la isla por João Gonçalves Zarco en el siglo XV. Con su pintoresca bahía salpicada de coloridos barcos de pesca, monumentos históricos como la capilla de Nossa Senhora da Conceição y el impresionante acantilado de Cabo Girão. En 1950, Winston Churchill visitó el pueblo, y en su memoria se erige una estatua suya frente al hotel Pestana Churchill Bay.
Desde Funchal, una agradable promenade costera de 1.5 km te lleva hasta aquí, desde Praia Formosa a lo largo de la costa.
Cada verano hay una decoración diferente, siempre muy interesante y original. La decoración se realiza siempre en junio con motivo del festival de São Pedro.
Para familias con niños: también hay 2 bonitos parques infantiles, uno en la calle que lleva a la iglesia y otro en la colina de Ilheu.