Una atracción cultural que muestra varios aspectos de la cultura Tsugaru, incluyendo las carrozas del festival Neputa, artesanías tradicionales, música folclórica y productos locales. El complejo está bastante orientado al turismo y puede llenarse mucho, pero aún hay algunas cosas genuinamente interesantes que ver.
Para mí, lo más destacado fue la actuación en vivo de shamisen y tambores taiko, así como la tienda que vende cometas tradicionales pintadas de Tsugaru.