Probablemente sea uno de los museos más acogedores que he visitado. Es esencialmente una casa Kayabuki, similar a muchas otras en el pueblo, pero puedes entrar en esta y hacerte una idea de cómo era la vida rural en Japón en el pasado.
Consejo: Hay un pasaje que lleva a algunos artefactos fascinantes que la mayoría de la gente parece pasar por alto. Cuando estés en la primera habitación, que es también la más grande (con suelo de tatami), frente a la abertura panorámica en la pared (hacia el jardín), tendrás la opción de girar a la derecha hacia la habitación con el baño. PERO, si giras a la izquierda, encontrarás un pequeño pasillo que conduce a otra casita que exhibe algunos kimonos antiguos y armaduras de samurái notables (además, hay una escalera muy estrecha en esa habitación que es fácil de pasar por alto, asegúrate de revisarla, y por favor, ten cuidado en esas escaleras – lo entenderás una vez que estés allí 😅).