El tranvía de Christchurch es una de las formas más fáciles —y, sinceramente, más encantadoras— de explorar la ciudad. Es un recorrido de estilo vintage con paradas libres que pasa por todos los puntos principales, para que puedas bajarte a pasear por un jardín, visitar edificios históricos o recorrer las zonas artísticas de la ciudad sin preocuparte por el tráfico o el estacionamiento. Los comentarios te dan un resumen rápido y directo de la historia de la ciudad, y el tranvía de estilo antiguo añade un toque divertido a toda la experiencia.
Es de ritmo lento, lo cual es bueno, perfecto si quieres cubrir mucho terreno sin prisas. A las familias les encanta, los turistas se orientan rápidamente y es una opción sólida si quieres una introducción relajada a Christchurch sin la molestia de recorrerlo todo a pie.
Consejo de viaje: Siéntate cerca de la parte delantera o trasera del tranvía: obtendrás las mejores vistas y las fotos más fáciles sin que la gente te bloquee la toma.