El Árbol de Wanaka se ve pacífico y poético en las fotos, pero en realidad, es básicamente un árbol solitario que de alguna manera se convirtió en una celebridad de Instagram. Aun así, vale la pena verlo una vez, no porque el árbol en sí sea asombroso, sino porque el entorno es realmente hermoso. Tienes el lago, las montañas y este pequeño árbol terco que crece del agua como si fuera suyo. Si lo visitas al amanecer o al atardecer, los colores y los reflejos pueden hacer que toda la escena se sienta mucho más mágica de lo que esperarías.
Solo no esperes un momento de tranquilidad. Este lugar atrae a todo el mundo: fotógrafos, influencers, familias, drones zumbando por encima, lo que sea. Es rápido de visitar, fácil de llegar desde la ciudad y te da esa foto clásica de Wanaka sin mucho esfuerzo.
Consejo de viaje: Ve temprano por la mañana. La luz es mejor, las multitudes son menores y el viento está más en calma, lo que significa mejores reflejos en el agua.