La caminata al Glaciar Tasman es una actividad imperdible para disfrutar de vistas impresionantes del glaciar más grande de Nueva Zelanda. Este sendero corto y fácil (aproximadamente 1 hora ida y vuelta) te lleva a través de terreno rocoso y pozas de deshielo hasta un mirador espectacular sobre el lago Tasman, donde podrías ver icebergs flotando y brillando bajo el sol. El paisaje se siente crudo y de otro mundo, rodeado de picos nevados y aire alpino fresco. Es un lugar perfecto para la fotografía y la reflexión tranquila en medio del poder de la naturaleza.
Consejo de viaje: Visita temprano por la mañana o al final de la tarde para una luz más suave y menos gente, ¡y no olvides una chaqueta cortavientos, hace frío en la cima!