La playa de Inchydoney es una pequeña visita obligada para cualquier amante de la playa. Sus dos playas de arena te invitan a nadar, surfear y construir castillos de arena. Esta idílica playa cerca de Clonakilty ofrece vistas impresionantes y un ambiente relajado. Especialmente el lado este, con su extenso paisaje de dunas, es un lugar para respirar hondo y desconectar durante la marea baja.
La pequeña península que divide las playas se llama «The Virgin Mary’s Bank». El nombre se remonta a una aparición milagrosa que supuestamente ocurrió allí hace mucho tiempo. Una tarde tranquila y clara, un barco se acercó. De repente, a los marineros se les apareció en la roca una hermosa mujer vestida con un resplandeciente atuendo blanco: la Santísima Virgen María.
Sin embargo, los hombres a bordo no tomaron en serio la aparición y se burlaron de ella. Un error fatal, porque de repente se desató una tormenta, el viento azotó el mar y olas gigantescas arrastraron el barco a las profundidades. Todos los marineros encontraron su fin, excepto el capitán. Solo él, en su angustia, se habría vuelto a Dios y a la Santísima Madre, y sobrevivió a la tragedia.
Dato curioso: En el pequeño acantilado de la península estuve de pie en mi primer día en Irlanda y por primera vez en mi vida me sentí como en casa.