Enclavado en un acantilado con vistas al Mar del Norte, el Faro de Bressay es uno de los puntos de referencia más icónicos de las Islas Shetland. Con su espectacular ubicación y su impresionante arquitectura, no es de extrañar que este faro sea un destino popular para los fotógrafos de paisajes.
El Faro de Bressay está situado en el extremo noreste de Bressay, una pequeña isla a un corto viaje en ferry desde Lerwick, la capital de Shetland. El faro fue construido en 1855 para guiar a los barcos a través de las traicioneras aguas del estrecho de Bressay.
La isla de Bressay es la más grande de las Islas Shetland y alberga una población de unas 400 personas. La isla es conocida por su escarpada costa, sus colinas onduladas y sus pintorescos pueblos.
Cómo llegar:
La mejor manera de llegar al Faro de Bressay es en ferry desde Lerwick. El trayecto en ferry dura unos 15 minutos y opera varias veces al día.
Mejor momento:
El mejor momento para fotografiar el Faro de Bressay es por la mañana, cuando el arco del faro está iluminado por el sol. Si no te quedas a pasar la noche en la isla de Bressay, te recomiendo tomar el primer ferry desde Lerwick para poder conseguir una luz suave.
Estacionamiento:
No hay un estacionamiento real cerca del faro, pero hay un pequeño espacio no oficial frente a la puerta del faro para 2 coches.
Dónde fotografiar:
Camina cuesta arriba a la izquierda del faro y continúa durante unos 10 minutos hasta que estés bastante lejos; con este punto de vista podrás ver todo el arco marino sobre el que está construido el faro. También puedes encontrar un buen punto de vista cerca del borde del acantilado.
Ten cuidado: hay una caída vertical, los acantilados son empinados y podrían ser inestables y sobresalientes, no te acerques demasiado al borde.