Advertencia: Es un sendero rojo solo para excursionistas experimentados. Siempre revisa el clima antes de ir; ¡nunca vayas si hay posibilidad de lluvia y nunca vayas solo!
Escondida en las salvajes montañas de Anaga, encontrarás la aldea abandonada de Las Palmas de Anaga, un lugar que se siente verdaderamente perdido en el tiempo. Llegar a ella es parte de la aventura, implicando una caminata extenuante pero espectacular de aproximadamente 3 horas desde el aparcamiento en Benijo. A medida que recorras el sendero, serás recompensado con vistas impresionantes de la escarpada costa y los dramáticos acantilados. La recompensa es descubrir la histórica ermita y hacienda del siglo XVII, un testimonio silencioso de una época pasada, rodeada por la belleza pura del parque nacional.
Me encanta cómo el paisaje sigue cambiando en cada esquina: acantilados dramáticos, vistas infinitas del océano, formaciones rocosas antiguas y el icónico Agave Alley que se extiende por el terreno salvaje. Pasar por pequeños pueblos con solo un puñado de casas se siente como retroceder en el tiempo.
La energía aquí es algo especial: pura, pacífica e intacta. Un lugar donde la naturaleza te recuerda lo pequeño que eres, pero te hace sentir completamente vivo.