El centro de Queenstown puede ser pequeño, pero está lleno de energía. Ya sea que estés aquí por la aventura o simplemente buscando relajarte, el centro de la ciudad tiene algo para todos. Encontrarás una mezcla de cafés de moda, tiendas locales, restaurantes junto al lago y bares animados, todo a poca distancia.
Es un gran lugar para comer algo, especialmente si se te antoja algo después de un gran día. Tienes de todo, desde comida callejera informal hasta cenas de primera categoría. Y sí, la famosa fila de Fergburger suele ser larga, pero todo es parte de la experiencia.
Siempre hay música en vivo, mercados o paseos en lancha motora que salen justo al lado de la orilla del lago. Si te gusta ir de compras, encontrarás de todo, desde equipo para actividades al aire libre hasta geniales recuerdos hechos en Nueva Zelanda.
Y, por supuesto, si estás aquí en invierno, Queenstown es una base para algunos de los mejores lugares para esquiar y hacer snowboard del país. Las estaciones de esquí como Coronet Peak y The Remarkables están a poca distancia en coche, lo que facilita ir a las pistas durante el día y estar de vuelta en la ciudad a tiempo para cenar y tomar algo.