Los tranvías son una forma tradicional y divertida de explorar Lisboa, especialmente cuando se trata de varias de las principales atracciones en el barrio de Alfama, que se encuentran en esta histórica colina. El Elétrico 28 (Tranvía n.º 28) es la ruta más icónica y popular, pasando por muchos monumentos, miradores y lugares interesantes justo donde nació la ciudad. El recorrido comienza en la Praça Martim Moniz (Plaza Martim Moniz), en el centro de Lisboa, y llega hasta Campo de Ourique.
Las filas pueden ser enormes dependiendo de la hora del día, así que intenta llegar temprano por la mañana. Si usaste el sistema de metro menos de una hora antes de subir al tranvía, tu billete seguirá siendo válido para este viaje porque se considera una continuación de tu trayecto original.
Puedes subir y bajar en cualquier punto a lo largo de la ruta del tranvía. El lugar perfecto para dejar el Elétrico 28 es quizás en el Largo das Portas do Sol, uno de los mejores miradores de Lisboa con vistas al río Tajo. Desde aquí, puedes llegar al Castillo de San Jorge en solo cinco minutos a pie. ¡Este es nuestro siguiente paso recomendado!