San Bartolomé de Tirajana es el municipio territorialmente más extenso de la isla, con un paisaje montañoso salpicado de profundos barrancos. El centro histórico, conocido como Tunte, alberga la Iglesia de San Bartolomé, el Museo Etnográfico Casa Los Yánez y el Molino “El Henchidero”, un antiguo molino de agua que hoy es el Centro Etnográfico de las tradiciones canarias. La fascinante carretera que llega hasta la costa te regalará paradas imperdibles como Fataga, un encantador y diminuto pueblo de casas blancas rodeado de palmeras, el Monumento Molino de Agua, la Finca de Aloe Vera, la Necrópolis de Artenara, el cementerio aborigen más grande de la isla, y el Mirador Astronómico de la Degollada de las Yeguas. El litoral, desde Playa de Tarajalillo hasta Pasito Blanco, contrasta fuertemente con el casco histórico de San Bartolomé: es una de las mayores atracciones turísticas de la isla, con el complejo residencial de Bahía Feliz y las conocidas Playa del Inglés, Maspalomas y Meloneras.