Si buscas una probadita de la vida local en Mahón, el Mercat des Peix es el lugar ideal.
Ubicado en un rincón histórico de la ciudad, este encantador mercado municipal de pescado, construido en 1927 por el arquitecto Francesc Femenías, se alza donde una vez un bastión del siglo XVII protegía la ciudad.
Lo que lo hace realmente especial es su doble naturaleza. Por un lado, encontrarás los puestos de pescado tradicionales, repletos del marisco más fresco capturado en las prístinas aguas de Menorca. Por el otro, un vibrante mercado gastronómico te invita a saborear los sabores de la isla en el momento.
Un consejo: ve por la tarde y únete a los lugareños para un tardeo menorquí, una relajada tradición social de desconectar con amigos tomando algo y unas tapas. Pide unas tapas, una copa de vino y empápate del ambiente animado pero relajado. Es la manera perfecta de sentirte como un verdadero menorquín.