Lombard Street es conocida como “la calle más sinuosa del mundo” y es uno de los símbolos más icónicos y fotografiados de San Francisco. Sus curvas cerradas fueron diseñadas en los años 20 para hacer transitable una pendiente que de otra manera sería inmanejable. Hoy es un ejemplo perfecto de cómo la ciudad ha sabido adaptarse a su geografía extrema con creatividad.
Qué ver y hacer
Recorrer las curvas cerradas a pie o en coche
Observar las casas históricas y los jardines impecables
Vistas a la bahía desde la parte alta de la calle
Fácil conexión con North Beach y Russian Hill
Consejo PRO para fotos
La mejor foto se toma desde arriba, mirando hacia abajo. En primavera y verano, las flores marcan la diferencia.
Estacionamiento
El estacionamiento en la calle es muy limitado y regulado. Es mejor estacionar en los alrededores y llegar a pie. Conducirla en coche es posible, pero prepárate para largas esperas.
Curiosidad cinematográfica
Lombard Street aparece en numerosas películas y anuncios ambientados en San Francisco como un símbolo inmediatamente reconocible de la ciudad. A menudo se utiliza para transmitir la idea de una ciudad fuera de lo común.
Consejo profesional
No te quedes solo con la foto. Recórrela a pie de arriba a abajo: es ahí donde realmente entiendes lo empinada que es San Francisco.