Universal Studios es una mezcla perfecta de adrenalina, nostalgia y magia.
Entre montañas rusas, sets reales y atracciones 3D, te encontrarás saltando de Jurassic World a Fast & Furious, pasando por Springfield (sí, la de Los Simpson).
Pero la parte que te pone la piel de gallina, incluso si no eres un Potterhead declarado, es The Wizarding World of Harry Potter.
En cuanto cruzas el arco de Hogsmeade, el aroma a cerveza de mantequilla y el sonido del tren a Hogwarts te transportan directamente a los libros.
Puedes entrar en el castillo de Hogwarts, lanzar hechizos con la varita interactiva en las tiendas de Ollivander’s y probar una de las atracciones más inmersivas de todo el parque: Harry Potter and the Forbidden Journey, un vuelo impresionante entre dragones y partidos de Quidditch.
Consejo pro: ve temprano por la mañana para disfrutar de Hogsmeade con poca gente y tómate una hora para explorar cada detalle (cada tienda está cuidada como un set de cine).
El estacionamiento general (antes de las 17:00) cuesta aproximadamente 35 USD por vehículo.
Después de las 17:00, el estacionamiento general puede tener una tarifa reducida (aproximadamente 10 USD).
Estacionamiento alternativo: algunas personas se estacionan en edificios cercanos (ej. edificios Panasonic) por ~18 USD y luego caminan o toman transporte hacia los estudios.