Al final de Seahaven Road, un corto sendero lleva a una joya escondida: una increíble playa de rocas tafoni llena de textura, color y potencial creativo. Es un lugar pequeño y tranquilo, pero que vale la pena explorar, especialmente si te encantan los paisajes costeros únicos. Al igual que Madrona Park, esta zona recibe luz tanto por la mañana como por la tarde en los días más largos de primavera y verano, lo que la convierte en un excelente lugar para capturar el resplandor de la hora dorada.
El invierno trae una magia diferente. Con el sol bajo, las rocas no reciben mucha luz directa, lo que permite que florezcan vibrantes parches de algas verdes y naranjas en la sombra. Es una vista impresionante, ¡pero ten cuidado, esas rocas cubiertas de algas son resbaladizas!
La marea baja revela un sinfín de patrones y detalles en las formaciones rocosas, pero he descubierto que la marea alta suele ser mejor para escenas grandiosas y amplias. Combínala con un filtro ND y podrás crear algunas tomas impresionantes de larga exposición, suavizando el agua mientras dejas que la geología única sea la protagonista.
Un desafío en verano es cómo las rocas oscuras absorben la luz solar, creando sombras profundas y reflejos oscuros con los que puede ser complicado trabajar. No es el lugar más fácil para fotografiar, pero eso es parte de lo que lo hace gratificante. La playa de Seahaven Road tiene mucho que ofrecer si estás dispuesto a experimentar. Tómate tu tiempo, explora diferentes perspectivas y deja que el paisaje te sorprenda.