Si quieres disfrutar de un baño en el océano sin que te arrastre cada dos olas, este lugar es tu jackpot. Las piscinas volcánicas con agua cristalina que se renueva constantemente son uno de los lugares más icónicos del norte de Madeira.
Además de la zona de baño, aquí encontrarás tumbonas, una piscina infantil y un bar, así que también disfrutarán aquellos que solo quieren relajarse y tomar un cóctel con una sombrillita. ¿Un día en familia? Lugar perfecto. ¿Romance? Claro. ¿Relax para uno solo? También resuelto.
💰 Entrada: Se paga una entrada de 3€, pero por la comodidad de las tumbonas, bares, vestuarios y parque infantil, vale la pena.
Consejo: Si quieres evitar las multitudes, ve temprano por la mañana o a última hora de la tarde. De lo contrario, te sentirás como una sardina enlatada, aunque en una lata bastante elegante con una vista espectacular de la costa rocosa.
Y si no estás dispuesto a gastar dinero, muy cerca también hay piscinas gratuitas. Por supuesto, no esperes ningún servicio como aquí, pero si te basta con la naturaleza salvaje y tu propia toalla, puede ser una buena alternativa.