Una de esas caminatas donde no se trata de las vistas, sino de la atmósfera. Árboles viejos, ramas cubiertas de musgo, agua en la levada y silencio absoluto. Una ruta ideal si quieres desconectar y escuchar solo tus pasos y el murmullo del agua.
Por el camino pasarás por cascadas, puentes de madera y junto a hermosos árboles que parecen haber estado aquí mucho antes que tú (y lo estarán por mucho tiempo más). Genial incluso con tiempo nublado o con niebla, es precisamente entonces cuando este bosque tiene su mayor encanto.
Parámetros:
Longitud: aprox. 7–11 km (dependiendo de la ruta que elijas)
Duración: 2 – 4 horas
Dificultad: moderada (desnivel, pero manejable)
Superficie: carretera asfaltada, senderos forestales, piedras, tramos embarrados – especialmente después de la lluvia
CONSEJO: Lleva calzado impermeable de buena calidad – los caminos junto a las levadas suelen estar mojados y resbaladizos. Empaca también una chaqueta y algo para picar – no podrás comprar nada aquí. Y si hay niebla, no te des la vuelta – ese es precisamente el momento en que tiene su encanto.
AVISO:
Antes de ir a los senderos oficiales (rutas PR) en Madeira, no olvides reservar tu entrada online con antelación – sin ella, es posible que no puedas acceder.
Esto es para evitar que los senderos estén abarrotados y que la naturaleza (y tu experiencia) no se vea afectada. Además, tiene un coste, así que con la reserva también gestionas tu entrada.
👉 Puedes hacer la reserva aquí: https://simplifica.madeira.gov.pt/services/78-82-259
Unos pocos clics extra, pero te ahorrará tener que volver del aparcamiento.
Antes de la excursión, por si acaso, comprueba si la ruta no está cerrada por algún motivo:
https://ifcn.madeira.gov.pt/pt/146-destaques/avisos/627-percursos-pedestres-avisos.html