Acantilados, silencio y la sensación de estar en el fin del mundo
Empiezas por un camino de hormigón desde el final del Caminho do Cabo de Larano, pasas por un viejo teleférico que parece que se va a caer en cualquier momento, y desde allí, todo es cuesta arriba, a través del bosque y junto a los acantilados. ¿Las vistas? Brutales. Especialmente desde un lugar llamado Boca do Risco, donde mucha gente se da la vuelta, y sinceramente, si no tienes tiempo extra o las piernas, es más que suficiente.
Pero si quieres ir más allá, puedes continuar por la costa hasta el cementerio de Caniçal, desde donde puedes tomar un taxi o incluso un autobús, aunque sea un poco complicado, para volver.
Parámetros:
Longitud: aprox. 8 km (desde el punto de partida hasta el cementerio de Caniçal)
Duración: 3–6 horas (según el ritmo y el número de paradas para fotos)
Dificultad: media – los tramos son estrechos, a veces hay viento, pero por lo demás es manejable
Superficie: combinación de hormigón, camino forestal, sendero estrecho junto a los acantilados
CONSEJO: Si tienes miedo a las alturas, esto no es del todo para ti; los acantilados son altos y no encontrarás muchas barandillas. Pero si te gustan las vistas sin gente y un camino que te despeje la mente, Larano es lo máximo.
ADVERTENCIA:
Antes de aventurarte en los senderos turísticos oficiales (rutas PR) en Madeira, no olvides reservar tu entrada con antelación online; sin ella, es posible que no puedas acceder.
Esto es para evitar que las rutas estén masificadas y que la naturaleza (y tu experiencia) no se estropee. Además, es de pago, así que con la reserva también gestionas tu entrada.
👉 Puedes hacer la reserva aquí: https://simplifica.madeira.gov.pt/services/78-82-259
Unos pocos clics extra, pero te ahorrará tener que volver del aparcamiento.
Antes de la excursión, asegúrate de comprobar si la ruta está cerrada por algún motivo:
https://ifcn.madeira.gov.pt/pt/146-destaques/avisos/627-percursos-pedestres-avisos.html