Cuando finalmente llegues al final de la caminata Vereda da Ponta de São Lourenço (PR8), encontrarás este pequeño puerto que parece un oasis después de todo ese desierto de colinas secas y sol. Las vistas al océano aquí son geniales y si te atreves, puedes refrescarte en sus aguas cristalinas.
Justo al lado del puerto está Casa do Sardinha, donde puedes comprar algo para picar o simplemente tomar una copa y disfrutar de no tener que caminar más. Y ahora lo mejor: si no quieres volver por el mismo camino, solo tienes que encontrar en el bar a un chico de la empresa Madeira Sea Emotions y acordar con él un viaje en barco. Él te llevará en 15 minutos directamente al puerto Marina da Quinta do Lorde, cerca del aparcamiento donde está tu coche. Es una opción totalmente ideal cuando ya estás cansado de la caminata y la idea de otra hora andando bajo el sol no te parece el mejor plan para el resto del día. Además, darás un pequeño paseo en barco y disfrutarás de las vistas desde un ángulo completamente diferente.
Consejo: Puedes comprar los billetes directamente en Casa do Sardinha, pero si quieres asegurarte de que te lleven, es mejor que lo reserves con antelación.