Cuando explores São Miguel en las Azores, hay una cascada menos conocida que también debes añadir a tu lista: Cascata da Ribeira Quente.
Esta no es una cascada cualquiera. La Cascata da Ribeira Quente, también llamada Salto do Cabrito da Ribeira Quente, está escondida en un entorno exuberante y tropical que parece sacado de una película de fantasía. ¿Lo mejor? El agua aquí es naturalmente cálida, gracias a la actividad volcánica de la isla. Así es, una cascada que es básicamente una ducha caliente natural. ¡¡¡Paraíso!!!
A diferencia de algunos de los lugares turísticos más grandes, este sitio aún pasa desapercibido, lo que significa que podrías tenerlo todo para ti. Imagina estar bajo una cascada cálida, rodeado de helechos imponentes y el sonido de nada más que la naturaleza. Bastante idílico, ¿verdad? ¡Vamos a los detalles!
Cómo llegar 🗺️
Llegar a Cascata da Ribeira Quente es una aventura en sí misma. La cascada está cerca del pequeño pueblo pesquero de Ribeira Quente, a unos 15 minutos en coche de Furnas. Tendrás que hacer una caminata corta a través de una zona boscosa para llegar, pero el sendero no es demasiado difícil. Solo usa zapatos adecuados porque puede embarrarse, especialmente después de la lluvia. Una vez allí, tómate tu tiempo para empaparte del paisaje. Trae un traje de baño si quieres meterte bajo las cataratas, y quizás una toalla a menos que te guste secarte al aire con la brisa.
Cuándo visitar:
La mejor época para visitar es durante los meses más cálidos, desde finales de primavera hasta principios de otoño. Dicho esto, el clima de São Miguel puede ser impredecible, así que empaca una chaqueta ligera para la lluvia por si acaso. Incluso si llueve, el agua cálida hace que el viaje valga la pena.
Si buscas algo fuera de lo común en las Azores, Cascata da Ribeira Quente es una visita obligada.
Así que, cuando estés en São Miguel, tómate un descanso de las paradas turísticas habituales y ve en busca de esta cascada escondida. No te arrepentirás.