Esta es una de las calas más accesibles que aún se siente salvaje. El entorno es compacto, dramático e inolvidable.
Calanque de Port Pin, ubicada entre Port-Miou y En-Vau, es conocida por sus aguas cristalinas de color turquesa, acantilados de piedra caliza blanca y pinos de Alepo que le dan su nombre. Es una de las pocas calas con sombra natural, lo que la hace especialmente popular en verano.
La playa es una mezcla de arena y pequeños guijarros, y el agua suele ser tranquila y refrescante. La cala es estrecha y cerrada, creando una zona de baño protegida que se siente casi escondida una vez que llegas.
El acceso es a través del sendero de senderismo GR98-51, que comienza en la Presqu’île cerca de Cassis. La caminata dura unos 45 minutos y es relativamente manejable, aunque algunas secciones son rocosas y están desgastadas por el uso.
👉 Consejo local: Toma el pequeño desvío antes de descender para obtener una vista de Port-Miou, y continúa un poco más allá de Port Pin para encontrar rocas más tranquilas y menos gente.