El Pont Saint-Bénézet, más conocido como el Pont d’Avignon, es uno de los monumentos más icónicos de la Provenza. Construido originalmente en el siglo XII, el puente se extendía casi 900 metros sobre el río Ródano con 22 arcos, conectando Aviñón con Villeneuve-lès-Avignon.
Hoy en día, solo quedan cuatro arcos, creando una vista impactante y ligeramente surrealista, ya que el puente se detiene abruptamente en medio del río. A pesar de su estado incompleto, sigue siendo un poderoso símbolo de la ciudad y está estrechamente ligado a la famosa canción Sur le pont d’Avignon.
La historia del puente está marcada por repetidas destrucciones debido a las inundaciones, con su colapso final en el siglo XVII. Durante tu visita, puedes explorar pequeñas exposiciones que explican su construcción, las leyendas vinculadas a Saint Bénézet y los orígenes de la canción.
Caminar por la sección restante ofrece excelentes vistas del Ródano, las murallas de Aviñón y el Palacio de los Papas, lo que lo convierte tanto en un sitio histórico como en un mirador panorámico.
👉 Consejo local: Evita la visita al mediodía. Ven temprano por la mañana o al final de la tarde para disfrutar de una luz más suave y menos gente, especialmente si quieres fotos sin multitudes.