No puedes entrar, pero aun así vale la pena conocerlo. Este faro se encuentra en uno de los rincones más pintorescos de la Riviera Francesa y añade un toque especial a cualquier paseo por Cap Ferrat.
El Phare du Cap Ferrat, construido originalmente en 1732 y reconstruido después de la Segunda Guerra Mundial, está ahora catalogado como monumento histórico. Aunque el interior está cerrado al público, su ubicación ofrece una amplia vista panorámica que se extiende desde el macizo del Estérel hasta la costa italiana.
Te lo encontrarás mientras exploras la península, especialmente a lo largo de los senderos costeros. El entorno combina vistas al mar abierto, costa rocosa y vegetación mediterránea, lo que lo convierte en una excelente parada para fotos o un breve descanso durante un paseo.
👉 Consejo local: No lo planifiques como un destino por sí solo. En su lugar, inclúyelo como parte del paseo costero de Cap Ferrat para la mejor experiencia general.