Justo al lado del paseo marítimo, esta torre de piedra cuenta discretamente la historia de Sainte-Maxime a través de siglos de cambios. Es uno de esos lugares por los que podrías pasar rápidamente, pero que guarda capas de historia por las que vale la pena detenerse.
El Musée de la Tour Carrée, ubicado en Sainte-Maxime en el Golfo de Saint-Tropez, data de 1520, cuando fue construido por primera vez para proteger la costa de los ataques. Con el tiempo, evolucionó con las necesidades de la ciudad. Sirvió como torre defensiva, residencia señorial, granero, prisión, escuela e incluso ayuntamiento hasta 1935.
Su estructura refleja esta larga historia, con gruesos muros de piedra y un diseño compacto moldeado tanto por usos militares como civiles. Cuidadosamente restaurada a partir de 1969, la torre ahora revela su apariencia original de piedra vista, dándole una fuerte presencia visual a lo largo del paseo marítimo.
Durante varias décadas, el edificio albergó el Museo de las Tradiciones Locales, preservando la identidad cultural de Sainte-Maxime. Hoy en día, sigue estrechamente vinculado al patrimonio local, especialmente a través de las tradiciones de la Bravade, una fiesta histórica que aún se celebra en la ciudad.
👉 Consejo local: Combina tu visita con un paseo por el paseo marítimo al atardecer. La luz sobre la torre de piedra es más suave y el ambiente alrededor del casco antiguo se siente más relajado después de las multitudes diurnas.