Gordes es uno de los pueblos en la cima de una colina más famosos de Provenza, conocido por su espectacular ubicación sobre el Valle de Coulon y sus casas de piedra apiñadas que descienden por la ladera. Es uno de esos lugares que se ve exactamente como en las fotos, especialmente desde el mirador en la carretera de acceso.
En lo alto del pueblo se alza el Château de Gordes renacentista, construido sobre el emplazamiento de una fortaleza más antigua. A su alrededor, calles estrechas, pasajes abovedados y pequeñas plazas crean un centro histórico denso y transitable. La iglesia de Saint-Firmin es el ancla del pueblo, mientras que las bodegas subterráneas cercanas y las antiguas instalaciones de aceite de oliva revelan cómo funcionaba el pueblo en el pasado.
Gordes ha atraído durante mucho tiempo a artistas, incluido Victor Vasarely, y hoy atrae a una mezcla de viajeros, fotógrafos y propietarios de segundas residencias. Esa popularidad se refleja en la cantidad de restaurantes, boutiques y hoteles de lujo, lo que lo convierte en uno de los destinos más sofisticados del Luberon.
Justo a las afueras del pueblo, el Village des Bories ofrece una perspectiva diferente, mostrando las tradicionales cabañas de piedra seca utilizadas en la vida rural.
👉 Consejo local: Detente en el mirador antes de entrar al pueblo. Es el mejor ángulo para fotos, y muchos visitantes se lo pierden una vez que entran.