Frente a la antigua Maison Carrée, el Carré d’Art ofrece un contraste llamativo entre la herencia romana y el diseño moderno. Creado por el arquitecto Norman Foster, este espacio cultural lleno de luz abrió en 1993 y se ha convertido en una parte clave de la identidad contemporánea de Nîmes.
El edificio en sí mismo merece una visita, con sus líneas limpias, fachadas de cristal y un interior abierto que invita a la luz natural a todo el espacio. Dentro, encontrarás una colección centrada en arte moderno y contemporáneo, junto con exposiciones temporales que rotan durante todo el año.
El verdadero impacto llega al salir y ver ambos edificios juntos. Por un lado, un templo romano perfectamente conservado. Por el otro, una estructura moderna minimalista. Es uno de los mejores ejemplos en el sur de Francia de cómo la arquitectura antigua y contemporánea coexisten en el mismo espacio urbano.
👉 Consejo local: Visita la terraza de la azotea si está abierta. Obtendrás una de las mejores vistas de la Maison Carrée y la plaza circundante.