El Castillo Real de Beaucaire domina la ciudad desde su posición en la cima de la colina, con vistas al Ródano y frente a Tarascón al otro lado del río. Incluso en ruinas, sigue siendo uno de los monumentos más llamativos de la zona.
Construido en el siglo XI y posteriormente ampliado por gobernantes franceses, el castillo alguna vez desempeñó un papel estratégico en el control del movimiento a lo largo del Ródano. Hoy en día, solo quedan partes de la estructura, incluida su imponente torre triangular, que se eleva sobre el casco antiguo y ofrece amplias vistas sobre el río y el paisaje circundante.
Aunque el acceso a las ruinas es limitado, aún puedes explorar los jardines del castillo, que están abiertos a los visitantes y ofrecen una forma más tranquila de experimentar el lugar sin multitudes.
Dentro de un edificio moderno en los terrenos, el Musée Auguste Jacquet exhibe hallazgos arqueológicos, reliquias romanas y documentos históricos relacionados con la famosa feria medieval de Beaucaire, que alguna vez fue una de las más grandes de Europa.
Llegar al castillo es parte de la experiencia. Caminarás por el casco antiguo, subiendo gradualmente hacia la colina, con destellos de casas de piedra y calles estrechas a lo largo del camino.
👉 Consejo local: La mayoría de los visitantes se detienen en la torre, pero las mejores vistas se obtienen desde los bordes del jardín con vistas al Ródano, especialmente al final de la tarde, cuando la luz se suaviza y el castillo de Tarascón al otro lado del río se distingue claramente.