Desde fuera, parece una pequeña fortaleza que vigila los canales. Entra, y la atmósfera cambia a algo tranquilo, minimalista e inesperadamente moderno.
Construida en el corazón de Port Grimaud, el pueblo junto al lago diseñado por el arquitecto François Spoerry, la Église Saint-François d’Assise se terminó a principios de los años 70 como parte de su visión de crear una comunidad viva y funcional. Su arquitectura se inspira en las iglesias fortificadas de Camargue, dándole un aspecto sólido, casi defensivo, que contrasta con el colorido entorno del paseo marítimo.
La iglesia es ecuménica, acogiendo servicios tanto católicos como protestantes, lo que refleja el espíritu inclusivo de la zona. En el interior, el diseño es deliberadamente sencillo, permitiendo que la atención se centre en las vidrieras geométricas de Victor Vasarely, que representan el movimiento del sol a lo largo del día.
Uno de los puntos destacados es la subida a la terraza de la azotea. Una estrecha escalera de caracol lleva a uno de los mejores miradores de la zona, con vistas panorámicas a los canales de Port Grimaud, al Golfo de Saint-Tropez y a las colinas circundantes.
👉 Consejo local: Paga la pequeña tarifa para acceder a la terraza y ve temprano o justo antes del atardecer para disfrutar de una luz más suave sobre los canales y menos gente en las escaleras.