Justo al norte de Ocala, Devil’s Den es sin duda uno de los lugares para nadar más singulares del estado — está completamente bajo tierra. Entras descendiendo una escalera de madera a una caverna de piedra caliza prehistórica, donde el agua cristalina brilla en azul aguamarina y se mantiene a 72°F todo el año. El entorno se siente de otro mundo — como sacado de una película.
Los que hacen snorkel pueden flotar y explorar las paredes de la caverna, mientras que los buceadores certificados pueden descender hasta 54 pies en el manantial, que se extiende unos 120 pies de ancho. La luz del sol entra por la abertura superior, iluminando el agua y creando un brillo mágico y pacífico.
¿Una de las mejores partes? Aquí no hay caimanes — Devil’s Den es el único manantial en Florida con esa distinción, pero puedes ver peces y tortugas nadando.
Dicho esto, este no es un lugar para nadar cualquiera. Algunas cosas que debes saber:
Se requieren reservaciones tanto para snorkel como para buceo — reserva en línea antes de ir. No se aceptan visitas sin cita previa.
Debes ser un nadador fuerte — no se permiten chalecos salvavidas, flotadores o dispositivos de flotación.
Los niños deben tener 6 años o más para hacer snorkel, y nadie menor de 18 años puede bucear sin un padre o tutor certificado.
No se permite nadar sin equipo, así que necesitarás alquilar o traer tu propio equipo de snorkel.
Hay mesas de picnic y áreas verdes en la superficie, y Cedar Lakes Woods and Gardens está justo al lado — perfecto para combinar ambos en una excursión de un día única.