No esperarías encontrar algo tan dramático escondido detrás de una hilera de casas de piedra, pero eso es exactamente lo que hace a Rhaeadr Dyserth tan especial. Justo al lado de la calle principal, esta cascada de 21 metros cae estrepitosamente por un acantilado cubierto de musgo hacia un desfiladero frondoso, y es mucho más impresionante en persona de lo que sugieren las fotos.
Hay una pequeña tarifa de entrada (solo una o dos libras en una caja de donaciones), y el camino te lleva directamente a la base de las cataratas. Si te sientes con energía, también puedes subir los escalones hasta la cima para disfrutar de las vistas del pueblo y las colinas circundantes. Fuimos temprano por la mañana y tuvimos el lugar para nosotros solos, solo el sonido del agua corriendo y el canto de los pájaros.
El pueblo de Dyserth en sí también es encantador, con una cafetería cerca y un par de pubs si te apetece hacer una parada en condiciones.
Estacionamiento: Hay un aparcamiento de pago y exhibición en el lugar, justo al lado de la entrada (muy conveniente).
Consejo: Pasa 20-30 minutos aquí, luego pasea por el pueblo de Dyserth para tomar un café o un aperitivo. Es una excelente parada rápida antes de dirigirte a Llandudno o Conwy.