¿Alguna vez has oído hablar de las piscinas naturales? Pues bien, en Gran Canaria, este “tipo de playa” te resultará familiar. Se trata de piscinas que se forman entre los acantilados con la marea alta. Son perfectas para bañarse porque están protegidas de las fuertes olas del océano que rompen en los bordes, llenándolas poco a poco. Algunas piscinas tienen algunos lados construidos con cemento para permitir un baño tranquilo durante todo el día, como la del Agujero en Gáldar. A lo largo de la costa de Gáldar, sin embargo, podrás encontrar muchísimos charcos naturales donde bañarte; solo tendrás que aventurarte un poco, siempre con precaución.
Nadar en estos “charcos”, así se les llama, es precioso, pero hay que prestar atención a la marea y al océano. No siempre es posible bañarse en ellos y puede ser peligroso.