El amanecer que más nos impactó fue sin duda el de las Salinas de Tenefé. Se encuentran al sureste, justo debajo del pueblo de El Doctoral, a 25 minutos de Maspalomas. En esta parte de la isla, la costa es rocosa, árida y llana. Perfecta para construir piscinas de agua oceánica que se dejan secar para extraer sal. Las salinas son pequeñas y conservan pequeños molinos de madera antiguos como prueba del trabajo de hace 100 años. El sol sale frente a los montones de sal y las pozas rojas, amarillas y verdes que adquieren color con los primeros rayos de sol.
La atmósfera es mágica porque la costa es salvaje y poco frecuentada; te sientes un poco como si estuvieras al fin del mundo. Para entrar a las Salinas, tienes que pasar por la puerta de la zona de aerogeneradores que se encuentran detrás de las salinas. No te preocupes, puedes pasar sin problemas y la puerta siempre permanece abierta para el tránsito.