Las Islas Blasket, ubicadas justo frente a la costa de la península de Dingle en el condado de Kerry, son uno de los destinos más remotos y cautivadores de Irlanda. Antaño hogar de una pequeña comunidad gaélico-hablante, las islas fueron abandonadas en 1953, pero su espíritu perdura a través de cabañas conservadas, la narración de historias y vistas impresionantes del Atlántico.
Los visitantes vienen por la belleza virgen de la isla, los avistamientos de vida silvestre como focas, frailecillos y delfines, junto con la rara oportunidad de retroceder en el tiempo en un entorno verdaderamente pacífico.
Esta experiencia es perfecta para viajeros aventureros, amantes de la naturaleza, fotógrafos y cualquier persona interesada en la cultura irlandesa. También es ideal para quienes buscan soledad y la sensación de estar al borde del mundo.
El acceso a las islas es en ferry desde Dunquin o Dingle, y el servicio funciona principalmente desde finales de primavera hasta principios de otoño, si el tiempo lo permite. Los billetes se pueden comprar con antelación y los viajes pueden cancelarse si las condiciones del mar son adversas. No hay tiendas ni instalaciones en la isla, así que lleva comida, agua y calzado resistente para caminar por el terreno accidentado. Dedica varias horas a la visita y consulta el horario del ferry antes de ir.
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