Ubicado en la península de Reykjanes, la menos visitada, cerca del aeropuerto de Keflavik, Gunnuhver Hot Springs es una fascinante zona geotérmica. Conocido por sus pozas de barro burbujeantes y sus fumarolas humeantes, es una de las zonas geotérmicas más fascinantes de Islandia. El paisaje está salpicado de colores vibrantes y el aire se llena con el distintivo olor a azufre.
Una de las historias más interesantes ligadas a Gunnuhver es la de un fantasma llamado Gunna, de quien se dice que ronda la zona. La leyenda cuenta que fue una mujer poderosa que encontró su fin aquí, y su espíritu aún perdura, añadiendo un toque de misterio a las aguas termales.
El estacionamiento aquí es completamente gratuito, y puedes caminar por los senderos de madera que serpentean entre las características geotérmicas y admirar el paisaje de la zona. También puedes ver el faro cerca y extender tu caminata hasta allí si tienes tiempo.