El Bunker 10‑Z, también conocido como Kryt 10‑Z, es un refugio subterráneo construido durante la Segunda Guerra Mundial bajo la colina de Špilberk para proteger la ciudad de los bombardeos aéreos. Después del conflicto, entre 1946 y 1948, fue utilizado como almacén de vinos por la empresa Löwy & Šmíd, antes de su nacionalización por parte del régimen comunista. En los años 50, el refugio se transformó en un búnker nuclear en secreto, con capacidad para unas 500 personas para resistir hasta tres días en caso de ataque atómico. El complejo se extiende sobre 1.500 m² con unas 65 habitaciones, equipadas con sistema de filtración de aire, generador y sistema de agua de reserva. Tras el fin del control militar en 1993, fue abandonado durante años hasta su apertura al público en 2016 como un sitio técnico e histórico accesible. Hoy puedes explorarlo por tu cuenta con mapas y códigos QR que cuentan la historia del búnker, o participar en tours guiados o nocturnos dedicados a la zona técnica. En el interior hay un Milk Bar, que ofrece aperitivos y bebidas inspiradas en la era comunista, recreando la atmósfera de los bares de leche retro-soviéticos; y habitaciones donde alojarse y vivir una experiencia al límite de lo normal. El búnker está abierto de martes a domingo, generalmente de 11:30 a 18:15 (exposición hasta las 18:45), con las últimas entradas aproximadamente media hora antes del cierre.