Alojarse en The White Camp fue una de las experiencias más únicas que he tenido. Las tiendas eran sorprendentemente lujosas, y tener tu propia ducha y baño en medio del Sahara se sintió como un verdadero lujo después de un largo día de viaje. Sin embargo, te advierto que este campamento en particular no tiene aire acondicionado, ¡así que asegúrate de reservar cuando no haga demasiado calor!
La cena y el desayuno se sirvieron en la tienda principal, y ambos fueron fantásticos. Desafortunadamente, la noche que estuvimos allí, una enorme tormenta de arena se desató (lo cual fue un espectáculo en sí mismo), así que no pudimos ver las estrellas como esperábamos. La actuación de música bereber también tuvo que trasladarse al interior de la tienda principal en lugar de hacerse alrededor de la hoguera, pero sinceramente, fue una experiencia memorable. El viaje para llegar es largo, pero diría que vale la pena al 100% y es algo que nunca olvidaré.