AKARI Nijojo resultó ser el lugar perfecto para nuestra estancia de dos semanas en Kioto. Aunque acomodar a cinco personas en una habitación japonesa puede ser complicado, lo lograron, y tener esa cocina sencilla fue un cambio radical para una estancia más larga. Los espacios diseñados por artistas le dieron mucho más carácter que una habitación de hotel típica.
La ubicación cerca de la estación del Castillo de Nijo era ideal: fácil para llegar a cualquier parte de Kioto, pero lo suficientemente lejos de las multitudes de turistas como para sentir que vivíamos en un barrio real. Contar con soporte multilingüe y WiFi confiable hizo que todo fuera más fácil, especialmente para estancias más largas como la nuestra.
Consejo profesional: Tener una cocina en Kioto vale su peso en oro; entre los increíbles mercados locales y el dinero que ahorras en el desayuno, marca una gran diferencia para las estancias familiares.