Así que nos desviamos específicamente a Yanagawa por ese truco viral del barco, ya sabes, ese en el que el conductor se baja tranquilamente, camina por un puente mientras los pasajeros se agachan para pasar por debajo, y luego se sube de nuevo al barco sin problemas como si fuera un martes cualquiera. Pero sorpresa: el agua estaba demasiado baja cuando visitamos, así que no hubo espectáculo acrobático del conductor del barco para nosotros. ¡A veces las redes sociales te preparan para la decepción!
PERO —y este es un gran pero— obtuvimos algo inesperadamente mágico en su lugar. Mientras nos deslizábamos bajo esos puentes, nuestro conductor del barco empezó a cantar canciones tradicionales que resonaban en el agua y la piedra. Fue uno de esos momentos perfectos e imprevistos de Japón que ningún video viral podría capturar.
Consejos profesionales: Llega temprano para conseguir boletos (los barcos no funcionaban hasta tarde en invierno), y no olvides planificar tu viaje de regreso en autobús (esto es fácil de hacer, pregunta en el mostrador donde compras los boletos). Aunque Yanagawa se promocione como "la Venecia de Kyushu", tiene su propio encanto distintivo. E incluso si te pierdes el famoso espectáculo de salto de puente como nosotros, esas evocadoras canciones del canal hacen que el viaje valga la pena.