La Estación de Kioto es básicamente un enorme centro comercial por el que pasan trenes, y esto es bastante típico de las principales estaciones de Japón. Pero aquí está lo realmente importante: aquí es donde querrás conseguir tus tarjetas ICOCA (piensa en tarjetas de transporte japonesas), y hay un consejo crucial al respecto que puede ahorrarte algunos dolores de cabeza.
¡Trae los pasaportes de tus hijos! Los necesitarás para conseguir las tarjetas infantiles con descuento. Estas tarjetas son bastante monas: hacen sonidos de pajaritos cuando tus hijos las usan en trenes y metros. En realidad, es un sistema inteligente, ya que los niños viajan con tarifa reducida. Consejo profesional: lleva un registro de qué tarjeta es de quién, ya que a las tarjetas de adulto se les cobra la tarifa completa.
Mientras organizas las tarjetas, tómate un tiempo para explorar la estación en sí: estamos hablando de 15 pisos de tiendas, restaurantes e incluso un jardín con vistas a la ciudad. La arquitectura es impresionante (gracias a Hiroshi Hara), lo que hace que valga la pena visitarla incluso si no vas a tomar un tren.