Si te preguntas dónde Nagoya cobra vida de verdad, ¡Hisaya Ōdōri Park es el lugar! Este tramo de 2 km es básicamente la respuesta de Nagoya al Central Park de Nueva York, pero con un toque distintivamente japonés. La Torre de TV se alza allí con un aspecto retro-cool (dando vibras serias de la Torre de Tokio pero con su propia personalidad), y toda la zona está repleta de lugares increíbles para comer y beber.
Hablando de bebidas, amantes del café, asegúrate de visitar Ralph's. Es solo uno de los muchos cafés fantásticos que salpican la zona, demostrando que Nagoya definitivamente puede defenderse en la escena cafetera de Japón.
Lo que realmente hace especial este lugar es cómo lo mezcla todo: tienes esta larga franja verde que atraviesa la ciudad (un regalo de la posguerra para devolver la naturaleza a Nagoya), fantásticos restaurantes por todas partes, instalaciones de arte aleatorias que aparecen entre los árboles y estas grandes fuentes que te hacen olvidar que estás en una ciudad importante.
Consejo profesional: Aquí es donde querrás establecerte si buscas opciones de comida en Nagoya. La escena de restaurantes aquí está absolutamente vibrante, ¡y probablemente podrías comer en un lugar diferente en cada comida durante un mes sin repetir!