El Castillo de Kanazawa puede haber perdido la mayoría de sus edificios originales a causa de incendios a lo largo de los siglos, ¡pero vaya si ese lugar sabe cómo lucirse al atardecer! Uno de nuestros mejores momentos en Kanazawa fue simplemente relajarnos en el césped del castillo mientras el día terminaba, viendo cómo los edificios reconstruidos adquirían ese brillo perfecto de la hora dorada.
Aunque algunos podrían decir "es solo una reconstrucción", han reconstruido estas partes utilizando las mismas técnicas y materiales tradicionales que los originales. Además, poder pasar el rato en los terrenos de forma gratuita y quedarse lo suficientemente tarde para ver el atardecer es una gran ventaja; no todos los castillos japoneses son tan relajados al permitirte quedarte.
Consejo profesional: Sáltate el recorrido interior y simplemente busca tu lugar en el césped al atardecer. El exterior del castillo es el verdadero protagonista aquí, y ver cómo la luz cambia en esas paredes blancas y arquitectura tradicional es mejor que cualquier exposición de museo.