Icónica. Imperdible. Además, la Plaza de España ofrece uno de los tesoros ocultos de Sevilla: espectáculos de flamenco gratuitos que suelen aparecer los fines de semana. A diferencia de los espectáculos formales de tablao donde te comprometes a una actuación completa, aquí puedes entrar y salir según te apetezca, perfecto para aquellos con poca capacidad de atención o compañeros de viaje inquietos.
Esta impresionante maravilla arquitectónica de 1928 fusiona los estilos neobarroco y neomudéjar en algo verdaderamente único. Los cinéfilos la reconocerán de Star Wars Episodio II (como un palacio real de Naboo) y otras películas. Los nichos de azulejos que representan las provincias de España son fascinantes de explorar, pero no te pierdas lo más destacado: alquilar una barca de remos para navegar por el canal semicircular. Es sorprendentemente asequible y ofrece las mejores vistas de la intrincada fachada de la plaza.
Cuando te hayas saciado de tanta grandeza, el Parque de María Luisa que la rodea te invita con sus senderos sombreados y jardines. Un corto paseo te llevará al "parque de las palomas" (Parque de las Palomas) o a varios museos cercanos. Habiéndola visitado innumerables veces, puedo confirmar que la plaza sigue siendo igual de impresionante tanto si la ves por primera vez como por décima, solo trata de evitar el calor del mediodía en verano al explorar esta obra maestra al aire libre.